Testimonios
Patricia Noya, carmelita descalza, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
Lourdes Álava, cisterciense, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
Las hermanas/nos que nos hemos acercado para hacer el Curso hemos hecho un camino en la vida consagrada que nos ha aportado ayudas, conocimiento, realidad que me consta que sois conscientes. Tanto 20, 30 o 40 años de vida Consagrada ha sido una realidad que existencialmente nos ha marcado y nos ha configurado interiormente al igual que el mismo Carisma, propio de coda Orden.
Con esto no quiero decir que tenemos todo ya concluido, ¡ni mucho menos!!! Pero si es cierto que, aunque no siempre lo que hemos aprendido está exento de fragilidad, de ser a veces demasiado, subjetivo de llevar aprendido muchas enseñanzas, creo que no resta ni debe restar capacidad para la apertura a nuevas enseñanzas, porque lo “nuevo de Dios está ahí recordándonos” su gracia, su novedad en nosotros…en todo camino de conversión personal Dios sigue haciendo obras grandes.
Me gusta mucho un mensaje que se nos deja en la Exhortación “Vita Consecrata Nº 110 ¡Vosotros no solamente tenéis una historia gloriosa para recordar y contar, sino una gran historia que construir! Poned los ojos en el futuro, hacia el que el Espíritu os impulsa para seguir haciendo con vosotros grandes cosas.
En esta realidad queremos estar, en esta apertura de corazón y de alma. Ha sido muy rico todo lo que nos habéis ayudado a profundizar en Cristo a través del Evangelio y conducidas por Elisa Estévez. La tutoría ha sido también una ayuda y un encuentro muy sincero entre el grupito de las cuatro con Débora.
Mi agradecimiento inmenso y mi oración y cariño de hermana.
Elena Rodríguez, carmelita descalza.
Eva María Oiz, agustina recoleta, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
Creo, sinceramente, que la iniciativa de este proyecto viene del Espíritu, y que es por este camino por donde nos tenemos que mover hasta encontrarnos de verdad unos a otros.
Yo no veo a la vida contemplativa lejos de estas perspectivas, salvando excepciones, claro está; aunque sí desprovista, en cierta medida, para desenvolverse por sí misma en esta dirección. Por eso, pienso y siento que esta gracia nos compromete a todos y nos une en una misión compartida, pues de nosotros va a depender mucho, que este proyecto se haga creíble y se propague, abriendo puertas y haciéndose sitio, hasta que al menos “algo de ello” llegue de alguna manera a los más posibles…
Os doy las gracias, confieso que emocionada, a todos los que habéis hecho posible tanto para nosotros. Ha sido hermoso estar a vuestro lado, percibir vuestro espíritu tan afinado, y sentiros tan disponibles. Es una gran labor la vuestra por la vida contemplativa que ojalá dé en nosotros frutos del ciento por uno, para bien de la Iglesia y del mundo que vivimos, con sus desafíos y retos, tan imprevistos y tan urgentes. De corazón, gracias."
Sor María del Carmen del Toro.
Cinco testimonios de monjas y monjes de distintas órdenes y monasterios (Clarisas, Agustinas, Trapenses, Carmelitas, Cistercienses...), participantes de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
"El impacto positivo que produce esta propuesta de aprender habilidades sociales, de actitudes nuevas para acogernos y escucharnos sin prejuicios, regenera nuestras relaciones, y crea un ámbito nuevo entre nosotras.
Es cierto, tras cada reunión todas salíamos contentas de haber podido iniciar conversaciones nuevas, y que la confianza se fortalece. Es un camino que está produciendo esperanza. (...) Me parece un pequeño milagro que me hace pensar que nos queda mucho por ver de frutos en el futuro.
En cuanto a la repercusión en el marco de nuestra Federación, no tengo que decir lo que es evidente, pues nuestra Presidenta está totalmente informada de lo que está suponiendo para mí. Conoce la gracia que es para mí de contar con esta formación que me da herramientas para discernir y emplear en el discernimiento y aplicación a los problemas comunitarios.
Ella hace parte del equipo que ha lanzado el programa de VCenS. Está muy contenta de lo que estamos viviendo, y desea poder ofrecerlo a más hermanas de nuestra Federación. Como Federación, tenemos delante retos y problemas en los que tenemos que aplicar todo ello. Vamos a tener muchas ocasiones de practicar esta teoría social que puede favorecer los diálogos entre las Comunidades, y ayudarnos a caminar juntas hacia las soluciones por descubrir juntas, también.
Por supuesto, animarlas a participar en el Proyecto de VCenS.
Esto es lo que puedo devolver de todo lo recibido en Ávila. Un gran agradecimiento, por ese horizonte abierto. Sobre todo, porque me está cambiando interiormente en la mirada, en la escucha a todo, a todos; en la iluminación interior de mis miedos y heridas.
Sólo me queda el dar las gracias a cuantos lo han hecho posible, a los bienhechores, a los formadores que se entregan a la tarea de conducirnos en esta tarea de renovación de nuestras instituciones, valorando con tanto amor nuestra vida. Es una obra del Espíritu la que ellos están haciendo, impulsados por su energía y luz. Gracias, también, a cuantos hacemos parte de este primer grupo: ¡todos lo hemos hecho posible!
Que el Señor nos bendiga y recompense con sus dones multiplicados. Muy unidos siempre en la comunión de los hijos de Dios,
Hna. María del Mar Salinas Garín, carmelita.
Javier, cisterciense, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
Paula, cisterciense, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
María Isabel Rivero, cisterciense, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
Blanca Juchuña, concepcionista, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
María Susana, carmelita de la Antigua Observancia, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
María Begoña, carmelita descalza, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
Una de las participantes en la primera edición de la formación 'Proceso de Acompañamiento y Discernimiento Intermonástico':
"Para Angélica, Christian, María y los demás tutores, vuelvo a reiterar nuestro más profundo agradecimiento:
¡¡Somos nosotros, los contemplativos de toda España los que estamos en deuda con vosotros para siempre!! Por este trabajo que habéis emprendido en favor nuestro. Os estoy muy agradecida."
María Teresa, clarisa, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
Fátima, carmelita, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
José Luis Galiana, trapense, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
María Dolores Domínguez, carmelita, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
Elena Garmendia, carmelita descalza, participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
Isidoro Huerta, monje trapense (Orden Cisterciense de la Estricta Observancia), participante de la experiencia Proceso de Acompañamiento en Discernimiento Intermonástico
María Teresa Pandelet, hermana clarisa (Orden de Santa Clara), participante de la experiencia Gestión de Patrimonio Inmobiliario